miércoles, 15 de abril de 2015

El Professor

McCourt, Frank  (2005). El professor. Editorial Bromera. Alzira (València).

La lectura d’aquest mes és un recull d’experiències com a professor en centres d’educació secundaria a Nova York amb referències constants a la seva infantesa irlandesa.

És molt fàcil sentir empatia amb el professor McCourt. En primer lloc m’he sentit identificat en moltes de les situacions que es donen dintre de l’aula. En segon lloc en algunes de les referències centrades en l’ensenyament catòlic irlandès que li va deixar un sentiment permanent de culpa, de pecat i de por; o la concepció de proximitat al dimoni que es tenia de les persones que escrivien en l’esquerra en les escoles catòliques irlandeses (valencianes, espanyoles...?).

He gaudit amb la lectura novel·lada d’una vida professional dedicada a l’ensenyament. Les vivències pedagògiques de l’autor van modificant-se al llarg del llibre a mesura que va passant pels centres de formació professional fins que arriba al centre Stuyvensant on hi ha una selecció prèvia dels estudiants. Com a professor de llengua que llig i corregeix molts textos té una visió guiada de la vida de les famílies americanes i de la seva procedència molt diversa

Per a mi, alguns del moments suggerents són: la utilització dels justificants com a material pedagògic per treballar l’escriptura; els dies de portes obertes; la relació de parella entre un xic de procedència italiana i una xica irlandesa que acaba amb la palissa que rep l’italià per part d’un grup de xics irlandesos (situació que variant la procedència de les persones ha passat recentment en el nostre centre); la desaparició del problemàtic Kewin en Vietnam; l’eixida al cinema amb un grup de xiques afroamericanes; el concepte de professor dur que guia la classe cap a una solució matemàtica elegant i el concepte de professor que fa preguntes, suggeriments i que provoca confusió per motivar l’alumnat; les receptes de cuina i la música, la tasca de les autoritats que vigilen la programació; ...

Acabaré el comentari del llibre senyalant dues de les moltes preguntes que apareixen al llarg del llibre.

Una pregunta li fan els estudiants al professor McCourt: “Com és que parla anglès si ve d’un país estranger que no és Anglaterra?”. Aquesta pregunta llegida per una persona que viu en un país amb una problemàtica permanent pel nom de la llengua (català o valencià?) fa que la resposta que dona el professor McCourt siga magnífica i molt didàctica.

L’altra pregunta se la fa el professor McCourt al reflexionar sobre quina és la seva tasca com a professor. Reflexió necessària en la doble vessant de personal i col·lectiva.

Podria ser que aquest club de lectures pedagògiques formarà part d’eixa necessitat de reflexió col·lectiva sobre la tasca del professor.


Joan Pons

lunes, 13 de abril de 2015

26 de marzo de 2015

EL PROFESOR
Frank McCourt


Basado en sus experiencias como profesor en varios institutos de educación secundaria en Nueva York entre los años 60 y 90, algunos de los fragmentos, situaciones y reflexiones que citamos a continuación nos resultan curiosamente familiares, a pesar de la distancia geográfica y del tiempo transcurrido:


Entonces, ¿por qué tardó usted tanto? (*en escribir un libro). Porque estaba enseñando: por eso tardé tanto. No en un  colegio universitario ni en una facultad, donde uno tiene todo el tiempo del mundo para escribir y para otras diversiones, sino en cuatro institutos públicos de Nueva York. (…) Cuando impartes cinco clases de instituto al día, cinco días a la semana, no vuelves a casa con la idea de despejarte la cabeza y crear prosa inmortal. Después de cinco clases tienes la cabeza llena del barullo del aula. (p. 11)

Los periódicos te pedirán a ti, un simple profesor de secundaria, tu opinión sobre la educación. Esto será un notición: a un profesor de secundaria le piden su opinión sobre la educación.  Caray. (p. 14)

Los profesores de pedagogía de la Universidad de Nueva York nunca hablaban en sus lecciones de cómo resolver las situaciones de bocadillos voladores, (…) nunca de los momentos críticos en el aula. (p. 25)

¿Y usted se consideraba profesor? Yo no me consideraba nada. Era más que un profesor. Y menos. En el aula del instituto era sargento instructor, rabino,  paño de lágrimas, ordenancista, cantante, erudito de poca monta, administrativo, árbitro, payaso, consejero, controlador de vestuario, director de orquesta, apologista, filósofo, colaborador, bailarín de claqué, político, psicoterapeuta, bufón, guardia de tráfico, sacerdote, madre-padre-hermano-hermana-tío-tía, contable, crítico, psicólogo, el último asidero. (p. 29)

Yo aprendí por prueba y error, y pagué el precio. (p. 30)

Estás con ellos día va, día viene, y ni te figuras, Mac, el efecto que tienen esto sobre tu mente. Adolescente para siempre. (p. 46)

Hacer frente a docenas de adolescentes todos los días te hace poner los pies en la tierra. A las ocho de la mañana a ellos les da igual cómo te sientas. Piensas en el día que tienes por delante (…) no hay escapatoria.  Están allí, y tú estás aquí, con tu dolor de cabeza, , tu indigestión, con ecos de la discusión que has tenido con tu cónyuge, con tu amante, con tu casero, con tu hijo insoportable que quiere ser Elvis, que no agradece nada  de lo que haces por él. (p-86)

Toda clase tiene su química. Hay clases que se disfrutan y se esperan con interés. Ellos saben que los aprecias y, a cambio, te aprecian a ti. A veces te dicen que la lección ha estado muy bien, y tú te sientes el rey del mundo. Esas cosas, de alguna manera, te dan energía y ganas de pasarte el camino de vuelta a casa cantando.  (p. 98)

Una nota de disculpa no es más que uno de los elementos de la vida escolar. Todo el mundo sabe que son obras de ficción, así que ¿para qué darle tantas vueltas? (p.106)

No se tiene respeto a los profesores que te mandan al despacho del director o llaman a tus padres. Si no eres capaz de resolverlo tú solo, ni siquiera deberías ser profesor. (. 116)

Qué pena- dijeron. Algunos de estos chicos se caen por las fisuras del sistema, pero ¿qué demonios puede hacer el profesor? Tenemos clases numerosísimas, no tenemos tiempo, y no somos psicólogos. (p. 125)

Las ideas que pudieran tener procedían de la avalancha de medios de comunicación de nuestro mundo. Nadie les había dicho que tenían derecho a pensar por sí mismos. (p. 148)

“No lo sé”. Ponen cara de sorpresa, hasta de asombro, e intercambian miradas de asombro por todo el aula. (…) Es un momento intenso. El profesor confiesa su ignorancia, y la clase se queda en silencio por la impresión. Quítate la máscara, profe, y qué alivio.  Se acabó el Señor Sabelotodo.  (p. 160)

Lo que me plantea un desafío es la indiferencia. (p. 181)

También los profesores aprenden. Después de pasar años en el aula, después de encontrarse cara a cara con miles de adolescentes, tienen un sexto sentido respecto a todos los que entran en el aula. (p. 183)

He aquí la situación de los centros de enseñanza públicos: cuanto más lejos estés del aula, mayores son las remuneraciones económicas y profesionales. (p. 193)

Cuando se hundió mi matrimonio, yo tenía cuarenta y nueve años (…) la enseñanza me obligó a olvidarme de mis problemas (…) en el aula tenía que seguir adelante con mi actividad. (p. 239)

Al principio de cada curso decía a los nuevos alumnos de Creación Literaria: “Estamos metidos en esto juntos. Vosotros, no sé, pero yo esta asignatura me la tomo en serio, y estoy seguro de una cosa: al final del curso habrá en esta aula una persona que habrá aprendido algo, y esa persona, amiguitos, será yo” (p. 241)

“¿Qué es la educación, en todo caso? ¿Qué estamos haciendo en este instituto? Vosotros podréis decir que queréis graduaros para ir a la universidad y prepararos para una carrera profesional. Pero, compañeros estudiantes, es algo más que eso. Yo he tenido que preguntarme a mí mismo qué demonios estoy haciendo en el aula. He llegado a expresarlo con una ecuación”. Escribo a un lado de la pizarra una M mayúscula, a la derecha una L mayúscula, y trazo una flecha de izquierda a derecha, que va del MIEDO a la LIBERTAD. “No creo que nadie alcance la libertad completa, pero lo que intento hacer con vosotros es conseguir que el miedo se refugie en un rincón.” (p. 307)

McCourt, Frank (2011). El Profesor. Madrid: Embolsillo.






lunes, 2 de febrero de 2015

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS

29/ enero/ 2015

VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS

Entrañable, amable, bondadosa, benévola… pero sobre todo fiel reflejo de las costumbres y la vida de una época aún cercana y que seguro recordarán vívidamente aquellos que nacieron un poco antes de los sesenta.
Relato de un viaje en busca de John Lennon en el que el "famoso" –Lennon- no es el protagonista, sino los personajes con papeles secundarios en la vida: un profesor de inglés y sus dos acompañantes adolescentes. Un viaje en el que coinciden tres personajes con motivaciones diferentes pero que se alían para conseguir que Javier Cámara- estupenda interpretación la suya- consiga su objetivo: hablar con Lennon para preguntarle por las palabras de las canciones que no consigue entender y que no puede buscar porque los LPs no incluyen aún las letras.
Viaje circular de ida y vuelta para todos los personajes: el profe que vuelve a su aula con los cuadernos de las letras de los Beatles completas; el chaval de 16 años que regresa a casa tras demostrar su rebeldía; y una menor embarazada que vuelve con su familia.
El título nos provoca una doble interpretación: vivir es fácil con los ojos cerrados… ¿porque de esa manera la vida es sólo un sueño, y eso es lo fácil? ¿O quiere decir  lo contrario, que no nos debemos conformar con lo fácil -cerrar los ojos-, sino que debemos abrirlos para ser plenamente conscientes de la realidad, y así poder cambiarla?
Y por otra parte, siendo una película afable, logra también hacer visible la tremenda violencia soterrada que existía en esos años: el acosador de mujeres, la resolución de conflictos familiares a base de tortazos, el hambre y la pobreza en el sur, o los castigos corporales en la escuela.
El personaje de Javier Cámara nos resulta cercano porque es un personaje con una misión, pero no un héroe- lo más revolucionario que hace es destrozar un huerto de tomates con su Seat 850.

Y algunas frases para reflexionar:
“Tener un mal profesor te ayuda a tomar decisiones por ti mismo”.
“Hay canciones que te salvan la vida”.
“Cuanto más nos alejamos de las cosas, menos nos importan”  (¿Nosotros estamos alejándonos de los alumnos, o ellos de nosotros?.....).
"La gente aprende cuando tiene una motivación intrínseca".


PD: no hay que perderse la última escena tras los títulos de crédito. El profesor en el aula vacía, esperando la llegada de sus alumnos, y en la pizarra la frase de Lennon: “Living is easy with eyes closed”.
José Ignacio

Sinopsis (Wikipedia)
Vivir es fácil con los ojos cerrados es una película española de 2013 escrita y dirigida por David Trueba. Se inspira en la historia real de Juan Carrión Gañán, un profesor de inglés que en 1966 viajó a Almería, cuando John Lennon visitó la ciudad andaluza con motivo del rodaje de la película Cómo gané la Guerra. Antonio (Javier Cámara), fan incondicional del cuarteto de Liverpool y profesor de inglés en un humilde colegio de Albacete, que usa las canciones de los Beatles para enseñar inglés, decide emprender el viaje para conocerlo y hacerle una inusual petición. En la ruta, se cruza con Belén (Natalia de Molina), que se ha escapado de la turbia reclusión a la que está sometida por su familia y por el entorno social del país, ya que tiene 20 años, pero carga con un pasado del que huye. Ambos se tropezarán con Juanjo (Francesc Colomer), un adolescente de 16 años, que se ha fugado de casa en plena rebeldía juvenil y enfrentamiento con su padre (Jorge Sanz), conservador, poco tolerante y poco afín a los cambios. La libertad y los sueños son los ejes centrales del viaje en el que no sólo encontrarán al cantante, sino también a ellos mismos. 

PRÓXIMA REUNIÓN: El Profesor, de Frank McCourt

viernes, 12 de diciembre de 2014

CARTA A UN JOVEN PROFESOR. POR QUÉ ENSEÑAR HOY. Philippe Meirieu.


10 de diciembre de 2014

Carta a un joven profesor. Por qué enseñar hoy.

División de opiniones. 
Algunos de nosotros fuimos seducidos por el relato de Philippe Meirieu; a otros les pareció una versión educativa de los típicos libros de autoayuda, tan comunes en estas fechas de regalos navideños.
Para algunos, el libro navega a través de todos los temas importantes para la educación, situándose en ocasiones en el idealismo, casi místico, del docente que ve su trabajo como una misión totalmente trascendente; y  en otros momentos, colocándose pegado a la realidad y haciendo una descripción acertada de lo que debería significar "enseñar". 
El subtítulo del librito plantea la pregunta: "¿Por qué enseñar hoy?". ¿Por qué enseñamos nosotros? Hay respuestas diversas: por casualidad; o por influencia del destino, o del azar; porque era una salida viable; por amor a la asignatura; o por seguir el modelo de un profesor que en un momento dado nos situó ante el conocimiento y nos lo hizo asequible. Y en este caso, ¿cómo no guardar fidelidad a ese acto? ¿Cómo no querer extenderlo a nuestros alumnos y alumnas?.
Philip Meirieu menciona, siquiera brevemente, muchos de los temas recurrentes en las discusiones profesionales: el papel que podría tener el Proyecto Educativo de Centro; el exceso de burocracia; la educación orientada a resultados (PISA); la motivación; la calidad en el trabajo; el papel de la disciplina; los valores de la escuela; la atención a la diversidad; etc.
Un libro breve pero lleno de reflexiones apuntadas con precisión, aunque en algunos momentos se deslice peligrosamente hacia el "misticismo", y en otros hacia las frases fáciles de "ánimo" a un colectivo que cada vez tiene más difícil su trabajo.

A continuación os incluyo un esquema sobre el libro elaborado por Enrique:

Motivación:
Ser digno de aquel Profesor que me enseñó.


 Objetivo:
Apoyar el esfuerzo del alumno.
Hacer seguimiento del proceso de aprender.
Hacer importante al alumno.

Esforzarse

PROFESOR



Arriesgarse



Encontrar información
Dudar
ALUMNA/O

SABER
Actitud “exigencia como calidad”.
Estar presente en clase



Hallar la motivación en la Tarea
Pendiente de las palabras del profesor





Absorto en la tarea








ENSEÑAR
(TRANSMITIR) Entender como funciona la cabeza del alumno/a  para poder transmitir.

            Preguntas didácticas

                                Disciplina
¿Qué tengo que pedirles a mis alumnos que hagan?
¿Con qué materiales debo trabajar?
¿Qué consignas debo darles?
¿Qué consejos pueden captar su atención?
¿Qué ejercicios puedo mandar para  saber si el proceso va bien?

Causa
Efecto
Acción disciplinaria
Presión mediática.
Conducta impulsiva
Ordenar el entorno

Zaping.

Percepción consumista
Fijar la percepción con las consignas.
Control del medio audiovisual
Narcisismo
Instauración de espacios compartidos .

sábado, 8 de noviembre de 2014

6 de noviembre de 2014: La Educación Prohibida


¿Os imagináis ser socio del Madrid y tener que ver un documental que alaba las bondades del Barça y de su escuela de la Masía? Si trabajas en la escuela pública y ves este documental, quizás sufras la misma sensación: estás trabajando en un sistema que poco o nada tiene que ver con el que muestran las imágenes. Y por otra parte, coincides en muchas de las cosas- probablemente no en todas- que plantean. Así que acabas con una sensación incómoda, inquietante. Eso sí: te cuestionas a continuación por qué el sistema es como es y si debería seguir siendo así, o si hay alguna posibilidad de cambio.
El sistema “convencional”, heredado de otra época, orientado a la educación de masas, que incide muy poco en el aspecto emocional, que apenas utiliza la palabra “amor”, que busca homogeneizar a  los individuos, que masifica sus aulas, que se basa en las calificaciones y certificaciones, que cada vez acoge a más alumnos supuestamente hiperactivos,  que penaliza el error, y que además reduce sus presupuestos.
Enfrente,  otra escuela posible. Una escuela- privada- que accede al conocimiento transitando caminos diferentes, dedicando un tiempo importante a la coordinación de sus maestros, a las asambleas de clase, a la interdisciplinariedad, a una visión holística del proceso de enseñanza y aprendizaje, que no “califica” a sus alumnos, que aprende de los procesos más que de los resultados, que ve el error como una oportunidad de aprendizaje. Una escuela integradora, que cultiva el arte y la creatividad, con estructuras de poder “funcionales”, que concede un papel fundamental a la familia- sin cuyo respaldo no podría funcionar-, y que gestiona las emociones sin suprimirlas. 
Para sus autores, el sistema “convencional” se convierte en un rodillo que apisona no sólo a los alumnos, sino también a los profesores. Por eso la clave para un posible cambio reside en las personas, en establecer nuevos roles y nuevas formas de comunicación, en ser capaces de transformarnos para cambiar. Y precisamente eso, la capacidad de cambio,  ¿no es la esencia de aprender?

José Ignacio
Nuestra próxima reunión: el pequeño libro "Carta a un joven profesor", de Philippe Meirieu

COMENZAMOS LA 6ª TEMPORADA

¡Bienvenidos de nuevo!
 Esta 6ª temporada la comenzaremos con el documental argentino del 2012 "La Escuela Prohibida", que comentaremos el jueves 6 de noviembre.
Nuestra siguiente reunión- 11 de diciembre- será para comentar el libro "Carta a un joven profesor. Por qué enseñar hoy", de Philippe Meirieu.

sábado, 28 de junio de 2014

Última reunión del curso: "Al frente de la clase" (¡hasta septiembre!)

AL FRENTE DE LA CLASE

Despedimos la temporada (¡feliz verano a todos!) con el comentario de la película “Al frente de la clase” (2008), basada en la vida real de Brad Cohen, persona que padece  el síndrome de Tourette, a pesar de lo cual y nos sin grandes dosis de confianza en sí mismo, consigue un puesto de profesor de primaria. El síndrome de Tourette se caracteriza por los ruidos y tics que produce la persona de forma incontrolable e involuntaria, algo a priori problemático en un maestro.

La película la dirige Peter Werner, oscarizado director norteamericano que realiza un trabajo muy correcto. Evita caer en la sensiblería y el guiño fácil al espectador, mantiene un ritmo que no decae y nos lleva hasta el final de la historia con la sensación de haber aprendido algo, de haber pasado un buen rato además de habernos hecho reflexionar sobre cómo afrontamos “lo diferente” en los centros educativos, por un lado, y el valor de la constancia y la confianza en uno mismo, por otro.

La vida de Brad en la escuela es una sucesión de episodios duros y desagradables. Blanco de burlas e incomprensión constantes, el punto de inflexión se produce cuando el director de una de las escuelas tiene la lucidez de verle no como un problema sino como un niño que lo único que necesita es que se le trate como a uno más y se entienda que sus acciones son fruto de una enfermedad, no de un problema de indisciplina.

Ya siendo adulto, el verdadero Brad Cohen persigue sin descanso su sueño de llegar a ser profesor, o más específicamente y como reza el título del libro en el que se basa la película, “el profesor que él nunca tuvo”.En un momento de la película su madrastra le anima diciéndole que tiene un “don para la enseñanza, no a pesar del Tourette, sino gracias a él”. Tras 24 entrevistas fallidas, consigue por fin su puesto de profesor de primaria.

¿Nos han preparado a los maestros y profesores para afrontar las diferencias infinitas, tantas como alumnos y alumnas, en nuestras aulas? ¿Cuántos casos se nos escapan y confundimos problemas de comportamiento con conflictos sin solucionar, con problemas que necesitan más comprensión y menos disciplina? ¿Y esa habilidad se puede adquirir en un máster al acabar la carrera o realmente son necesarios años de práctica y voluntad de formación permanente?

“Al frente de la clase” online: http://www.youtube.com/watch?v=1-F8k4dsSnE
José Ignacio del Barco Gutiérrez-Zorrilla

sábado, 14 de junio de 2014

LA UTILIDAD DE LO INÚTIL, de Nuccio Ordine (29/05/14)


Un llamativo título que invita sin más a ojear, con “hache” y sin ella, sus páginas buscando comprobar si el título es reversible o no. ¿Es lo mismo  “la utilidad de lo inútil” que la “inutilidad de lo útil”?
Lo mejor que podría decirse de este libro sería, paradójicamente: “¡Qué inutilidad de libro!” Si “lo hermoso es batirse por nada”, qué mayor hermosura que buscar el conocimiento porque sí, por placer. Sin más. Ya dijo Skinner en Walden 2 que “la educación tiene valor en sí misma o no tiene ningún valor”.
Añade Ordine que el conocimiento es además una riqueza que se puede transmitir sin empobrecerse. Todo, o casi todo, puede comprarse excepto el conocimiento. Nadie puede aprender por nosotros. Ni por nuestros alumnos y alumnas. Sólo podemos intentar transmitirles la necesidad  de saber. Cómo conseguirlo es el dilema y el origen de la sensación de fracaso que a menudo asalta a los docentes cuando llega el final de curso.
¿Hemos intentado convencer a nuestros alumnos de que lo superfluo (según su criterio), por inútil, es precisamente lo necesario?  Podemos contarles como la barbarie siempre se ceba en las cosas “inútiles” (bibliotecas, monumentos, etc). Podemos leerles el ensayo de Flexner que figura como apéndice final al librito, como hizo uno de nuestros contertulios. Podemos contarles el episodio que relata Ordine sobre Sócrates, del que cuenta como intenta aprender a tocar la flauta aún a sabiendas de que está a punto de morir. O relatarles la otra anécdota sobre Euclides, en la que el matemático, a la pregunta de un alumno , “¿qué ganancia obtengo con aprender el primer teorema?”, ordena a un esclavo dar una moneda a su alumno ya que se ve que éste “necesita sacar algún beneficio de lo que aprende”.
El librito es en algunos momentos un libro de citas, hermosas la mayoría de ellas, y llenas de sentido y posibilidades todas. El manifiesto acaba con un párrafo que hay que citar obligatoriamente: “la pretendida inutilidad de los clásicos puede revelarse, por el contrario, como un utilísimo instrumento para recordarnos- a nosotros y a las futuras generaciones, a todos los seres humanos abiertos a dejarse entusiasmar- que la posesión y el beneficio matan, mientras que la búsqueda, desligada de cualquier utilitarismo, puede hacer a la humanidad más libre, más tolerante y más humana”.

Inutilidad y utilidad, dos caras de una misma moneda. La una necesitada de la otra para poder existir.

29 de mayo de 2014
José Ignacio del Barco

Os incluyo un esquema, para leer en vertical, elaborado por Enrique:





miércoles, 16 de abril de 2014

PRÓXIMA REUNIÓN: 29 de mayo de 2014

Comentaremos el libro de Nuccio Ordine, "La utilidad de lo inútil"


10 de abril de 2014. CULTURA IMPRESA VERSUS CULTURA DIGITAL

Para nuestra reunión “Cultura impresa versus cultura digital”, leímos los artículos:

“Más información, menos conocimiento”, de Vargas Llosa; 
“El Objetivo de la educación”, de Chomsky; y 
“¿Están preparados los chicos y chicas para la era digital?”,  de la publicación digital PISA In Focus.

¿Por qué leemos? ¿Sólo para informarnos, como abogan algunos partidarios de la cultura digital? Nosotros hicimos nuestra lista particular de motivos por los que todos los presentes en la reunión leemos: 
para reflexionar; 
para  obtener un aprendizaje trascendente, no sólo por placer; 
para buscar respuestas; 
para escapar de la realidad; 
para vivir otras vidas; 
por hábito o costumbre; 
por la impresión imperecedera que causó el primer libro leído; 
por pasión, sin más; 
para evitar la soledad; 
para poder adquirir el patrimonio cultural de generaciones anteriores; 
por compulsión; etc. 
Pero a pesar de la variedad, coincidimos en que en la lectura evolucionamos hacia la búsqueda de lo esencial (¿nos hacemos mayores y notamos como el tiempo se nos acaba….?) y nos movemos cada vez más desde la novela hacia el ensayo. En cualquier caso, ni mucho menos leemos sólo para informarnos.

El artículo de Vargas Llosa comienza con una frase muy provocadora: “Cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos nosotros”.  Coincide con Chomsky en que la tecnología, sin un aparato conceptual bien organizado en nuestros cerebros, no nos será de gran utilidad.
El reto educativo está en conseguir hacer un buen uso de la herramienta, en este caso la tecnología. El martillo puede ser un adminículo útil y necesario para clavar un tablón, pero también puede ser un arma peligrosa si alguien te golpea con él en la cabeza.


¿Y qué hacemos con las bibliotecas? ¿Tienen sentido hoy en día, o son sólo salas de estudio?

José Ignacio